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Hace tiempo me pedían un listado de recomendaciones para leer este verano. Yo pregunté de forma ingenua sobre qué quería leer, porque hay muchas opciones, dependiendo de gustos y sobre todo dependiendo del objetivo que se persiga.

La respuesta me dejó un poco así y la traslado tal cual:

“¿Qué más da? Yo lo que no quiero es pensar”.

Error.

Está claro que la lectura es un entretenimiento. Está claro que sirve para evadirse, para trasladarse a otros mundos, para despertar la imaginación. Pero sobre todo y siempre bajo mi punto de vista, una de las funciones principales de la literatura es hacer pensar. Remover la conciencia y ponernos en funcionamiento.

Esto es una escuela de escritores, y como tal, nos importa y mucho la formación integral de nuestros alumnos en las distintas disciplinas en las que formamos.

A lo largo de las últimas entradas se ha podido observar las diferentes maneras y perspectivas que cada profesor tiene de abordar el tratamiento de sus géneros. Incluso en esta entrada, nos atrevimos a dar una visión integral de la leyenda de San Jorge desde las visiones de cada uno de nuestros géneros.

Todo lo organizó Mónica, con su visión feelgood de la vida ;P

Pero si te has dado cuenta, la mayor parte de las veces hay una pauta que se repite en nuestras entradas. Una pauta que tiene que ver con leer. Una pauta que además es fundamental para aquellos que dicen que quieren ser escritores.

Por eso, es completamente imposible que te dé igual lo que lees. Es imposible que no quieras pensar, si quieres aprender. Si lo que quieres es relajarte unos días, sin estar en lectura analítica constante lo puede entender. Pero también te digo que no hace falta que estés en tensión para estar aprendiendo las técnicas de aquellos que son genios del género en el que pretendes escribir.

Ya sabes que dentro de la erótica hay distintas propuestas. Distintas formas de entenderla, todas respetables. Unas con más críticas, otras con menos, pero todas con la intención de entretener y proponer una serie de cuestiones que, al menos en un porcentaje elevado, acaban en debate.

En la entrada de hoy, la que pondrá un punto y seguido a las entradas relacionadas con el erotismo hasta después del verano, voy a dejarte mis recomendaciones. Son lecturas que a mí me han hecho pasar muy buenos ratos. Que han despertado mi imaginación, pero sobre todo que me han permitido aprender. Además, me lo han permitido desde un prisma que me encanta y que es el que pretendo llevar adelante en mis clases, aprender divirtiéndome, con la sensación de que no hay esfuerzo, como si no estuviera aprendiendo nada. Pero en el fondo, cuando tras unos días en los que dejas asentar la historia en tu cabeza y en tu pecho, y te pones delante de un papel, te das cuenta que sí, que sí has aprendido muchas cosas.

Entre las propuestas seguro que habrá muchas que faltan, pero no te sobrará ninguna para disfrutar en la hamaca e imaginar.

Entre las propuestas seguro que habrá muchas que faltan, pero no te sobrará ninguna para disfrutar en la hamaca e imaginar.

En esta selección en la que no están todos los que son, pero sí son todos los que están, vas a encontrar desde teatro, pasando por clásicos, poesía y novelas cuyo título te sonarán, o que incluso a lo mejor ya has leído.

Si por cualquier circunstancia entre todas las propuestas que te dejo, no encontrases nada que ya no hubieras leído, déjame un comentario y te propondré otro título. Al menos, de forma conjunta, intentaremos encontrar algo que te aporte algo positivo por encima de lo mucho menos positivo que ahora mismo hay en el mercado.

Comenzamos.

  1. Lisístrata. Me encanta esta comedia de la Grecia antigua escrita por Aristófanes. La idea de una huelga de contenido sexual en el siglo IV a.C, coincidirás conmigo que al menos es original. No se puede negar que la lucha por la igualdad entre hombres y mujeres, desgraciadamente, no es algo que hayamos inventado en este siglo. Y lo duro de todo ello, es que veinticinco siglos después sigamos más o menos igual en este punto (con matices). Después de leerla, y pasar un ratito muy agradable en el que no podrás evitar soltar una carcajada en algunas partes, puedes ver la adaptación que se hizo para el cine en una versión protagonizada por Maribel Verdú. Por supuesto, no es lo mismo, pero pasarás uno de esos ratitos agradables de los que hablábamos.

    Imagen de Lisistrata, una de las propuestas interesantes para este verano.

    Imagen de Lisistrata, una de las propuestas interesantes para este verano.

  2. El Decamerón. Esta obra de Giovanni Bocaccio muy pocas veces se incluye en los listados referidos a la literatura erótica, y la verdad no lo entiendo. Son más de cien cuentos cortos escritos a mediados del siglo XIV y situados en el entorno de la ciudad de Florencia (ciudad de la que estoy profundamente enamorado). Hay autores que consideran esta obra como la precursora del Renacimiento, o la antesala al mismo, cosa que no resulta baladí. Todos los cuentos tienen contenido erótico, se habla de las relaciones entre ambos sexos, tienen un alto contenido sensual y su forma de narrar es preciosita y elegante en el lenguaje. A mi me parece exquisito, es como mecerte en una barca. También se habla de la condición humana, los burgueses del momento, de mentirosos, adúlteros, personajes muy astutos que consiguen salirse con la suya la mayor parte de las ocasiones. Le sirvió como inspiración a Chaucer para Los Cuentos de Canterbury. (Con esto se confirma algunas de las cosas de las que te hablaba al comienzo de esta entrada). Mucho cuidado en este caso con la idea de la mujer trasladada en este libro. Pongamos en situación el contexto en el que está escrito, no nos equivoquemos. Su mejor publicidad creo que es contarse como uno de los libros prohibidos por la Iglesia, perseguido por la Inquisición.
  3. Incesto: Diario amoroso. Es la continuación del relato iniciado con Henry y June, le continua Fuego y forma parte del primer volumen de El diario de Anais Nin, una de las obras más interesantes e importantes de la narrativa erótica del siglo XX. Siempre bajo mi punto de vista. La elegancia de la pluma de la autora y los temas tratados por la misma me parecen un buen punto de inflexión para tener claro, que erotismo es un concepto mucho más amplio que el de narrar una fuerte atracción sin más, o varias escenas coreografiadas de sexo en distintos escenarios. En la obra se detallan los aspectos de la vida de la autora sucedidos entre octubre de 1932 y noviembre de 1934.
  4. Trópico de Cáncer de Henry Miller y Delta de Venus de Anais Nin. Los pongo juntos y lo relaciono con la anterior por la estrecha relación que unió a ambos autores y por lo que supuso la misma para su obra. Quien quiera profundizar en la misma se dará cuenta de lo que digo. En cuanto a la primera obra poco que resaltar porque está considerada como una de las obras de referencia en el género, en la que se narran escenas de contenido sexual explícito de una forma magistral pero al mismo tiempo, no centran para nada la trama principal de la novela, hecho este destacable para todos aquellos que quieren aprender a escribir dentro de este género. Con respecto al segundo, no debería expresar mi pasión por el mismo, porque no soy objetivo pero que a pesar de ser escrito a mediados de siglo (hacia 1940 más o menos) por encargo de una persona que quería y buscaba lo explícito alejado de la poesía y la floritura, y no fuese publicado (de forma póstuma además) hasta los años 70, creo que lo dice todo. Escenas de alto contenido sexual, narradas con una belleza espectacular. Un canto al placer, a la sensualidad, pero también a la amistad y a las relaciones humanas. Sencillamente genial.

    La Perla, era una revista erótica que publicaba relatos de alto contenido sexual, muy explícito a finales del siglo XIX. Concretamente en 1879. Esta imagen pertenece a la revista.

    La Perla, era una revista erótica que publicaba relatos de alto contenido sexual, muy explícito a finales del siglo XIX. Concretamente en 1879. Esta imagen pertenece a la revista.

  5. El amante de Lady Chatterley. Otro de los clásicos. Escrito por D.H.Lawrence, novelista polémico dónde los haya, y eso me gusta porque un escritor también debe remover conciencias de cuando en cuando. Créeme que con esta novela, ambientada en la moral inglesa de principios de siglo (hay que ver el juego que da la moral de los ingleses desde la época victoriana) remueve conciencias. Fíjate que fue prohibida en Inglaterra y que sólo pudo publicarse censurada. Bueno, incluso cuando Penguin se interesó allá por los 60 en la edición de la misma, tuvo que someterse a juicio para ver en qué condiciones le permitían editarla. Me encanta. ¿Qué es lo que cuenta que sea tan malo? Pues ni más ni menos, que la tormentosa y apasionada relación entre una dama de alta sociedad casada y su jardinero. Todo tras la incapacidad de su marido para mantener relaciones sexuales a causa de una herida de guerra. Sus descripciones y su lenguaje, de lo más destacado de la novela.
  6. Vladimir Nabokov y una de las novelas fetiche para cualquier escritor de erótica: Lolita. Bueno y si me apuras para cualquier escritor ¿Por qué? Pues porque que una de las consideradas novelas referentes, no quisiera publicada en su época, que su autor la tirase al fuego, fuera recuperada por su esposa, y que después alcanzase la representatividad que ha alcanzado es para tenerlo en cuenta siempre antes de tirar la toalla. Irreverente, sensual, atrevida, directa y sobre todo controvertida. Narra la relación apasionada de un profesor y una adolescente, hija de su casera. Seguro que tienes en la cabeza alguna de las escenas de la versión de Kubrick, o la de Lyne con el gran Jeremy Irons en el papel del profesor Humbert. Pocos títulos de novelas han acabado derivando en un término para definir a una condición humana, como esta. Para mí una de las grandes obras de la literatura universal.
  7. Fanny Hill: Memorias de una mujer de placer. Escrita por John Cleland, ojo al dato, en 1748. Cierto que comenzaba la lista con una más antigua, pero es que ésta sigue considerándose como una de las novelas que da comienzo a la pornografía en forma de novela. Causó un enorme revuelo en la Inglaterra de su tiempo, ya hemos hablado de esto. Censurada, perseguida… en fin a mi no me parece que sea para tanto pero bueno hay que ponerse en el contexto. También ha sido llevada al cine.
  8. Bukowski. Te preguntarás por qué pongo el nombre del autor y no la obra, pues porque aquí te diría que cogieras cualquiera de sus obras, poemas e incluso hasta artículos porque disfrutarás con todos. Pero yo te lo señalo con un objetivo, el de que observes su lenguaje, su forma de decir las cosas directa y sin ambages. Es considerado como el autor que encarnó el “realismo sucio” y del lenguaje soez por excelencia, el exceso convertido en escritor. Algunas personas huyen de él como de la peste por considerarle un ordinario, pero a mi juicio creo que encarna una parte del ser humano muy necesaria en este género. Hay veces, que ciertas escenas y personajes tienen que llamar a las cosas por su nombre, y no pasa nada. A mi juicio, La máquina de follar, 10 relatos eróticos o Escritos de un viejo indecente son de lo mejor de este autor. Aunque repito que cualquiera de ellos te va a resultar cuanto menos interesante.
  9. Las edades de Lulú. De Almudena Grandes y otras de mis debilidades. Premio Sonrisa Vertical año 1989. Narra el despertar sexual de Lulú, la protagonista en el Madrid de finales de dictadura y su viaje a través del sexo en los ochenta. Muy poco más que decir aparte de que te la tienes que leer si no lo has hecho sí o sí. No ha sido incluida en la lista de las cien mejores novelas escritas en castellano del siglo XX, porque sí.
  10. En este número voy a hacer referencia a tres autoras podríamos decir que actuales y a lo mejor a alguno sorprenden porque no voy a mencionar a las que muchos tenéis en mente. Ellas son Erika Lust y Venus O’Hara con Love me like you hate me (Deséame como si me odiaras) y Valerie Tasso con Diario de una ninfómana. En la segunda de ellas, es montarte en una montaña rusa de emociones y subir y bajar con el personaje principal por ellas experimentando todo aquello que le puede suceder a una persona en un determinado momento de su vida. Y lo que sucede y pasa por su cabeza con relación al sexo. Sus aprendizajes, los juegos de poder, el crecimiento personal… muy interesante para construir personajes y su profundidad psicológica ligada a la sexualidad. La primera de ellas es una auténtico manual de BDSM, pero a la vez tenemos relatos, tenemos fotos, tenemos erotismo en grado sumo, tenemos el acercamiento de dos mujeres expertas en erotismo y sexualidad que hablan de estos temas sin tabúes. Si quieres saber de verdad a este respecto, es un acercamiento sencillo y divertido, y sobre todo, serio (en cuanto a profesional).

    Propuestas para este verano con las que disfrutar y subir la temperatura.

    Propuestas para este verano con las que disfrutar y subir la temperatura.

  11. Si quieres leer poesía, te recomiendo una lectura sugerente y muy sensual a cargo de Nerea Riesco, la autora de novelas como Ars Mágica o Las puertas del paraíso, con Desnuda y en lo oscuro.
  12. Yo ahora mismo estoy leyendo un libro de relatos que lleva por título Obscena. Trece relatos pornocriminales, a cargo de autores como Juan Ramón Biedma o José Carlos Somoza y algunos más. De momento te puedo decir que me está gustando, aunque no lo he terminado. Pero no tiene nada que ver con lo que había leído hasta ahora. Sorprendente.

Y ya para finalizar, si lo que te apetece es algo de ensayo sobre el erotismo, te voy a dejar con Marguerite Yourcenar: Erotismo, alquimia y otros saberes, de María del Carmen Fernández Díaz. Al fin y al cabo como decía Yourcenar :


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Autor

José Carlos Sáchez Montero

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