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En la novela negra el ritmo de la narración es muy importante. Como escritores no queremos que nuestros lectores se duerman durante el proceso de investigación, tampoco queremos dejarlos atrás y que se pierdan parte de lo que está pasando. Mantener un buen ritmo es nuestra prioridad.

Necesitamos que nuestros lectores se queden pegados a nuestras páginas, para eso tenemos que manejar el flujo de información con mucho cuidado, de forma que no aburramos al lector con demasiada información, pero tampoco le dejemos continuamente en la inopia. Como en todo, el truco está en el justo medio.

En la novela negra tenemos muchas formas de tratar los misterios; desde un secuestro, un asesinato, una serie de asesinatos, una persecución, una banda de mafiosos, un gran robo… Las opciones son casi infinitas, hoy en día, incluso la política tiene material de sobra para un buen argumento —extorsión, expolio, corrupción…—. Con todo esto, además, contamos con muchos puntos de vista: el protagonista que se ve inmerso “de rebote” en el caso, el investigador que se hará cargo de todo, ponernos en la piel del criminal.

En la mayoría de los casos, el lector deberá saber tanto o tan poco como el protagonista. Sin embargo, existe otra corriente en la que, desde el principio nuestros lectores conocerán de antemano quién hizo qué. Esta última forma de contar la historia basará su fuerza más en el por qué, que en el quién.

En realidad no importa cómo sea tu novela, el ritmo será siempre importante.

Tienes que saber cómo intercalar la información con la acción. Es MUY importante saber jugar con estos dos conceptos. Demasiada información aburre, demasiada acción cansa. Intercala la información con las escenas que hacen que la historia avance.

En cualquier caso, vas a tener que cuidar ciertos aspectos:


Infodumps

Los americanos llaman infodump a ese párrafo o párrafos —normalmente al inicio de una novela o en su prólogo— en los que el autor vierte información sin control. En estos párrafos nos habla desde la marca de cereales favorita del personaje, hasta el año y motivo de la invención del Remington 25/678. Una información que pocas veces necesitamos y que NUNCA queremos leer.

Siempre que te sea posible, intenta no dar toda la información de golpe. Si lo haces forma siempre darás más información de la que el lector necesita. Además, los infodumps interrumpen la acción y rompen el ritmo de la narración, algo que no te puedes permitir en una novela negra.

Lo peor de todo es que algunos de estos párrafos dan una sensación de intrusismo, es como si el autor, dejara la pluma a un lado para contarte el sentido de la vida. A nadie le gusta que le den la chapa.

Puedes ofrecer información a tus lectores —de hecho debes hacerlo—, pero no te pases. No cuentes más de lo necesario.


El “como ya sabes”

Un método todavía más molesto que el infodump es el, “como ya sabes” seguido de un ladrillo de hoja y media. Esto es más común en la televisión y el cine, cuando uno de los investigadores le dice al otro: “Bien, como ya sabes, Fred no era muy apreciado en su club de petanca. Los roces con los otros jugadores eran de sobra conocidos…”.

Puede que no empieces con el “como ya sabes”, pero seguro que has escrito más de una escena como esta, con un personaje contando algo a otro.

¡Ojo! Este tipo de escenas no siempre son molestas, a veces nos ofrecen buena información. El problema está en la forma en que escribes esa escena.

En general es una forma un poco idiota de ofrecer información, tan mala como aguardar a que tu personaje se mire en el espejo para describirlo físicamente. Que un personaje le cuente algo a otro es una forma como otra de ofrecer algo de información a tu lector, pero siempre que se haga de forma realista.

Si la escena parece forzada, lo estás haciendo mal.


Demasiada información

No confundas esto con el infodump de antes. Un infodump es ofrecer muchísima información en un par de párrafos, mientras que ofrecer demasiada información puede ser, revelar todo el plan en los primeros dos capítulos.

Cuidado con lo que revelas, cuidado con la información que das a tu lector. Tienes que ir sembrando semillas por toda la novela, no puedes echarlo todo en un par de capítulos y dejar el resto para la acción.

cómo manejar el ritmo en una novela negra

Dale el ritmo adecuado a tu novela, desvela las pistas poco a poco, ofrece solo un poquito de información en cada parte. La justita para seguir el hilo de la narración y meternos, poco a poco en el ajo.

Por ejemplo, desvela una incógnita al final de un capítulo y, al comienzo del siguiente, dale un giro inesperado.


Muy poca información

Por otra parte, ofrecer poca información hará que tu lector se confunda o sienta que le estás “escondiendo” algo deliberadamente. Si tu lector tiene la sensación de que le haces trampas, se frustrará y no querrá seguir leyendo. Obvio, ¿verdad?

Tienes que saber recompensar a tus lectores, si te callas las cosas o engañas al lector, lo perderás. Y tú no quieres eso. Dale pequeñas victorias, deja que descifre el misterio por sí mismo, haz que se implique en el desarrollo de los hechos.


La estructura en la novela negra

La novela negra es un animal exótico. Puede que el pilar de tu novela sea la información que se desvela en la trama y que no necesites nada de acción. Sin embargo, la esencia de mi novela puede que sea la acción y que la información quede relegada a un segundo plano. Es muy difícil tener un esquema general, pues no hay dos iguales.

Sin embargo, sí hay un elemento común a todas ellas. Uno que es el pilar sobre el que se sostendrá el ritmo y la trama. Ese pilar será la estructura. La estructura es esencial para mantener el ritmo de tu novela.

Tanto si eres de los que tomas notas detalladas y preparas una escaleta completa, escena por escena, como si solo tomas unas pocas notas o si eres escritor de brújula y pasas de todo, vas a tener que prestar atención a la estructura de tu novela.

Por desgracia, precipitarnos u olvidarnos de las estructuras nos puede llevar a cometer algunos errores que lastrarán el ritmo de nuestra obra:


No empieces con un ¡bang!

A lo mejor este consejo va en contra de todos esos consejos que te dicen que tienes que comenzar con una escena de acción, que enganche al lector desde el primer momento. Es verdad que tienes que enganchar desde la primera línea, pero demasiadas veces este tipo de novelas comienzan con una escena de acción caótica.

A estas alturas a tus lectores les importa tres pitos lo que le pase a tu protagonista, todavía no lo conocen y nos les importa lo que le pase. Empezar una novela con una persecución o un tiroteo no es la fórmula del éxito, no te equivoques. A contrario, puede que incomodes al lector que no entiende qué está pasando.

cómo manejar el ritmo de una novela negra

De todas formas, si eres capaz de introducir esa escena correctamente, un inicio in media res, puede ser tu ticket al paraíso… Pero tienes que saber hacerlo, claro.


Problemas difíciles, soluciones rápidas

Me voy a poner en plan académico y te voy a decir que la mejor forma de solucionar ciertas tramas es usando la regla del tres. Si quieres crear ritmo y tensión en la narración, la regla del tres, será como el bálsamo de Fierabrás: tu personaje fallará dos veces, para resolver el problema a la tercera.

No tienen que ser exactamente tres, pero creo que me has entendido bastante bien. Puedes hacer que falle cuatro veces antes de encontrar la solución… O puede que sean diez, eso es lo de menos Haz que tu personaje tropiece varias veces antes de solucionar el problema o resolver el crimen. No se lo pongas fácil o tus lectores perderán interés.

En los thrillers y las novelas de crímenes es especialmente importante que sepas usar esta estructura para mantener la tensión y el ritmo de la narración.


Y el asesino es…

Los finales tienen que ser inevitables e inesperados. No permitas que tu lector se vea venir el final de tu novela demasiado pronto. Si eres predecible, estás perdido. Recuerda que tampoco puedes hacer trampas al lector, pero sí tienes a tu alcance herramientas geniales como el Red Herring, para distraer la atención de tus lector y que no se fijen en el verdadero culpable.

Por si no lo sabes el Red Herring es un personaje o hecho que está pensado para distraer —de forma consciente o inconsciente— la atención de tus lectores. De nuevo voy a recurrir a Twin Peaks, para explicar esto, cada uno de los habitantes del pequeño pueblo es un Red Herring en potencia, pues todo, en algún momento serán sospechosos del asesinato de Laura Palmer.

Hoy te he dejado algunos consejos para estructurar y dar ritmo a tu novela. Recuerda que la novela negra necesita un equilibrio entre información y acción, ese equilibrio será el pilar sobre el que se sostendrá el ritmo general. Usa estos consejos para dar ritmo y mantener la atención del lector hasta la inesperada resolución final del misterio que les has planteado.


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Autor

Jaume Vicent

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